Cerca de 900 casas, quedaron destruidas e inhabitables en Ñiquén, luego del devastador terremoto que afectó a la zona el pasado 27 de febrero.
Cerca de 900 casas, quedaron destruidas e inhabitables en Ñiquén, luego del devastador terremoto que afectó a la zona el pasado 27 de febrero.
A pesar de esto, la comunidad no ha bajado los brazos, y está tratando de levantarse de sus cenizas, con el trabajo de su gente y el apoyo de la municipalidad, gobierno y las distintas organizaciones que han aunado sus esfuerzos para dar una solución a los chilenos que fueron afectados por el sismo.
Desde el mismo día del terremoto, la comuna de Ñiquén, liderada por el alcalde Domingo Garrido Torres, no ha parado y se activó todo el sistema de emergencia para ir en ayuda de quienes mas sufrieron por el sismo, muchos de los cuales, a más de una semana de ocurrida la tragedia, aún se encuentran durmiendo en los patios de sus casas, en carpas o improvisadas viviendas levantadas con nylon, cartones, madera, género y otros materiales.
El municipio, viendo esta situación, ha ido en ayuda de ellos, realizando primero un catastro, para saber cual es el real estado de la comuna, el que arrojó unas 900 casas destruidas o inhabitables, las que deberán ser demolidas o se les hará un estudio a cargo de los profesionales de la municipalidad para ver si se pueden reparar o no; de la misma forma, se han organizado campañas de recolección de ropa, enseres y alimentos, a los que se han sumado los aportes de Caritas Chile, entregándose todo de inmediato a quienes mas lo necesitan.
“Estamos trabajando sin descanso, buscando los aportes que sean necesarios para ir en ayuda de nuestra gente, el municipio está activado en pos de entregar soluciones concretas, esperamos lograr lo mejor para nuestros vecinos, ese es nuestro empeño y esfuerzo y no cejaremos hasta conseguir que Ñiquén se levante de las ruinas en las que hoy se encuentra”, expresó el alcalde Garrido.
(Jaime Salvo Alfaro)
08/03/2010